Osteopatía Estructural

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Osteopatía Estructural

¿QUÉ ES LA Osteopatía Estructural?

La osteopatía estructural es una de las facetas más reconocidas de la terapia osteopática. Muy a menudo el término se utiliza erróneamente para definir la osteopatía en sí.

Sin embargo, la osteopatía estructural describe el diagnóstico y el tratamiento de las disfunciones en el sistema musculo- esquelético, de la misma manera la osteopatía visceral se refiere al sistema visceral, o la osteopatía craneosacral trata del cráneo hasta el hueso sacro.

Las restricciones y disfunciones en el sistema músculo-esquelético pueden encontrar sus orígenes en diversas estructuras y tejidos; pueden tomar forma en la disfunción de los huesos y las articulaciones, la tensión muscular y la fibrosis, adherencias fasciales, etc.

Los básicos de la osteopatía estructural: cómo funciona

La osteopatía estructural se basa en cuatro leyes básicas:

  1. La unidad del cuerpo
  2. La estructura gobierna la función
  3. El principio de autorregulación del cuerpo
  4. La ley de la arteria

Partimos desde la premisa que en osteopatía todo se establece a través de hiper e hipomovilidades, o lo que es lo mismo, zonas que se mueven y zonas que no se mueven. Aquellas que si lo hacen , son las zonas donde aparecerán los síntomas, por ejemplo un dolor cervical. Las zonas hipomóviles, o lo que es lo mismo, aquellas que NO SE MUEVEN, son zonas que generalmente no suelen ocasionar síntomas, y  que constituyen la raíz del problema del paciente. Pongamos el ejemplo más común para explicar esto. Si en una empresa hay quince trabajadores, y cuatro de ellos no hacen nada, el resto asumen el trabajo de esos cuatro, por lo que empezarán a quejarse si se prolonga en el tiempo. La solución no es curar a los que trabajan mucho, sino hacer que los cuatro que no trabajan se pongan en marcha.

El papel del osteópata estructural y la importancia de un tratamiento a tiempo

Con la osteopatía estructural se pretende mejorar el estado de la estructura para conseguir así la mejora de la función. Por ejemplo en una  tendinitis del supraespinoso, la estructura (el tendón), se encuentra inflamada, con menor elasticidad y la función del hombro (apertura del brazo), se ha perdido. Deberemos tratar la musculatura y el tendón para recuperar la función del hombro.

Los músculos son los principales consumidores de energía corporal, actúan constantemente consumiendo diferente cantidad de energía según la actividad que estemos realizando, las emociones que vivamos y en qué ambientes los vivamos.

Debemos remarcar el hecho de que estos requerimientos metabólicos del sistema musculo esquelético son cubiertos por los sistemas cardiovascular, respiratorio, digestivo, renal y otros sistemas viscerales. El sistema nervioso se ocupa también  del sistema musculoesquelético, del comportamiento y control motor….. por lo que muchas veces la recuperación del sistema musculo esquelético pasa necesariamente por el tratamiento de estos otros sistemas mencionados.