Una molestia de cadera poco conocida y bastante incapacitante: la pubalgia

No solo es una molestia o lesión de deportistas.
En mi caso personal, tengo hiperlordosis lumbar, o exceso de curvatura de la columna vertebral en la zona lumbar, que hace unos años me produjo una grave pubalgia que me mantuvo casi dos años alejado del deporte
 

Pubalgia: sus causas, las molestias y el tratamiento

El término pubalgia hace alusión al dolor del pubis, que se encuentra alojado en la cintura pélvica, que es la estructura corporal donde se asienta la columna vertebral y es por donde se unen los miembros inferiores al tronco, y aunque es muy rígida, tiene cierto grado de movimiento, siendo en la parte anterior donde se encuentra la sínfisis púbica, que es donde se origina el problema de la pubalgia al haber un cizallamiento de los ligamentos que la estabilizan debido a un problema muscular, ya que casi todos los músculos que afectan a la cadera y la rodilla se insertan en la zona pélvica.
Causas:
– Exceso de series cortas con paradas y arrancadas, cambios de dirección y desnivel.
– Dismetría de los miembros inferiores.
– Exceso de curvatura de la columna vertebral en la zona lumbar.
– Exceso de tono muscular y acortamiento de los aductores, y falta de tono en la musculatura abdominal que descompensan la zona del pubis.
– Se suele dar más en hombres jóvenes de entre 20 y 40 años.
Molestias:
Dolor en la zona del pubis en la articulación denominada sínfisis púbica que es la unión de los dos huesos que forman el anillo de la cintura pélvica, sobre todo al hacer algún cambio brusco en la dirección o velocidad de carrera.
Complicaciones:
Puede evolucionar y ser incapacitante para realizar gestos cotidianos.
Tratamiento:
Descargar la zona de los aductores, y tonificar la zona abdominal anterior y lateral mediante ejercicios abdominales especiales que compensen la tirantez en la zona púbica.
Tiempo normal de curación:
Entre 4 semanas y 8 meses.
Remedio casero:
Cuando tengas esta lesión no salgas a correr, pero sí que puedes caminar y aprovechar para hacerlo más de lo habitual con vistas a compensar aeróbicamente la falta de carrera. Al acabar, trata de estar unos minutos echado con las piernas abiertas en alto sobre una pared, teniendo los pies muy separados y el culo lo más pegado a la pared posible, intentando tensar la zona abdominal sin moverte y haciendo una ligera presión con las manos en la zona púbica.
Ejercicio recomendado:
Como durante la fase inicial de esta lesión no está recomendado correr nada, se hará alguna serie de caminar de espaldas tratando de mantener una tensión abdominal consciente.
5-8 series de un minuto 4-5 veces a la semana, recuperando un minuto que se aprovechará para estirar los aductores.
Estiramiento recomendado:

Estira los aductores sentándote en posición de mariposa con las plantas de los pies juntas, mientras te agarras de las punteras de los pies y empujas con los codos hacia fuera.
30-40 segundos varias veces al día.
Y para los que quieran seguir profundizando en las causas y los posibles tratamientos para volver a la normalidad tras una fascitis plantar, periostitis tibial, tendinitis rotuliana o de la fascia lata… ¡Podéis ampliar toda la información y despejar miedos en la sección de lesiones! Conocer al «enemigo» es el primer paso para recuperar y prevenir.

 
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